Samaín es una celebración de origen celta que el cristianismo
reconvirtió en el Día de Todos los Santos. Esta fiesta llevaba unas décadas
olvidada, pero en los
últimos años se está volviendo a recuperar gracias al trabajo realizado en las escuelas y en varios ayuntamientos de Galicia.
La noche
del 31 de octubre comienza el Año Nuevo celta, remata el verano y entra el invierno. En esta noche las ánimas de los
muertos atraviesan la puerta que separa el mundo de los vivos y de los
muertos y visitan las casas de sus familias para calentarse y tomar algo de
alimento.